CINCO MALAS PRÁCTICAS con Proveedores

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Cuidado!
CINCO MALAS PRÁCTICAS con Proveedores
Por Eliana Salgado de ChannelPlanet – Revista COMPRADOR Bogotá D.C. 05/07/16

En nuestra constante interacción con líderes de procesos de compras, abastecimiento y otras áreas que interactúan y negocian con proveedores en sus empresas, recibimos gran cantidad de historias, lecciones aprendidas que nos enseñan y nos permiten blindarnos contra errores que pueden tener consecuencias complicadas.  Entre las MALAS PRÁCTICAS identificadas tenemos:

1. No plasmar todos los detalles del acuerdo en el contrato o en la documentación anexa que lo conforma.  Es un riesgo omitir elementos que se consideran de menor importancia o que como los venimos practicando por costumbre entre cliente y proveedor desde hace años pensamos que están implícitos en el acuerdo.
2. No respetar los tiempos de pago.  Si establecimos acuerdo de plazo de pago a 60 días es un error que en la práctica terminemos pagando a 80 días o más por una razón u otra. Esta práctica común afecta el flujo de caja del proveedor y por ende el sano desarrollo del contrato.
3. No contar con una persona responsable de la Administración del Contrato.  Debe haber un Administrador del Contrato tanto en el cliente como en el proveedor. Personas preparadas que conozcan en detalle el contrato y tengan las competencias humanas, técnicas y administrativas necesarias, así como los conceptos legales y financieros pertinentes. (Ver Diplomado en Administración de Contratos)
4. Darle un valor porcentual muy alto al precio como criterio de selección de ofertas. Aquí se termina adquiriendo la propuesta más económica que cumple los requisitos. Este comportamiento poner en riesgo la calidad del producto o del servicio. Para lograr precios demasiado bajos algo tendrá que sacrificar el proveedor y no necesariamente será su margen de utilidad.

5. Darle relevancia al papeleo por encima de la claridad en el objeto del contrato y la propuesta de desarrollo del mismo. Esto sucede mucho por hacer contrataciones de afán, donde además de terminar pagando montos superiores por los servicios, se pone al proveedor a correr con requisitos pero se le presta menor atención a lo más importante que es que las partes tengan absoluta claridad en su compromiso contractual. Sucede que por los afanes en poder hacer el contrato, las partes omiten información importante de requerimientos, condiciones de entrega, entre otros puntos y después empiezan los problemas.

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